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Prensa Alternativa
Por
Ricardo Aparicio (de Caras y Caretas)
Actualmente
significa negación, rechazo.
Difícilmente los quechuas hayan
querido simbolizar a la minga
como algo negativo. Este es el origen
de una palabra que simboliza una forma
de vida sustentada en el amor al
prójimo.
Antiguamente
nuestros aborígenes, provenientes de
los incas, tenían una forma particular
de compartir trabajos y que consistía
en que cuando alguien necesitaba ayuda
de los otros para realizar una tarea,
simplemente la requería a los demás
miembros de la comunidad con el solo
compromiso moral de tener que
"devolver" el favor cuando fuera
solicitado. Realmente era un esfuerzo
colectivo para un mismo propósito en
el cual no había ningún tipo de
contrato laboral, no se efectuaban
pagos y no existían jefes ni patrones;
eventualmente los más experimentados
guiaban a los demás. De hecho, aún
siguen haciendo mingas en las
cuales se reúnen para hacer obras por
sus pueblos, como mejorar caminos
vecinales, construir sistemas de riego
para sus tierras, siembras y cosechas,
etc. La minga finaliza con una fiesta
organizada y atendida por el anfitrión
en la cual sirve a sus vecinos una
gran comida haciendo gala de un
ejemplar socialismo nativo. Si la
minga se realizó por una cosecha, ésta
es repartida entre todos, así como
también si hubiera sido por el
sacrificio de algún animal. Aquellos
que no hubieran participado de los
trabajos no podían concurrir a la
fiesta, por lo tanto no había
mingas para ellos y de ahí se
deriva la frase "ni minga..."
La minga es
un compromiso con la vida, con la
amistad, con la solidaridad bien
entendida, con el amor a sus
semejantes, con el trabajo honesto en
bien de todos. Casi se puede observar
en estos aborígenes descubiertos hace
más de 500 años, y luego casi
exterminados, una sabiduría digna de
los más grandes teóricos del
socialismo libertario.
En nuestro país
parece que muchas empresas sólo han
concurrido a las fiestas, sin haber
realizado grandes esfuerzos, ni
repartir en nuestro territorio las
desmesuradas ganancias obtenidas, con
esto como único fin.
Es por eso que
usted. Sr. Presidente, tiene razón
cuando dice: "Ni minga habrá
aumentos de tarifa".
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