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El tema retenciones dejaba de ser
sectorial para volver a ser una causa nacional.
No importaba ya la legítima reivindicación del
campo sino la lucha por la dignidad del pueblo todo.
Alberto Fernández trataba de desmentir lo obvio: el
fracaso de las negociaciones. Sabedor de su futura
“forzada renuncia” como fusible del fracaso de los
Kirchner en estos 76 días, “Rasputín” continuaba
argumentando vía “Power Point” las ventajas
obtenidas por el campo durante los cinco años de
kirchnerato.
Más que aclaratorio, para los dirigentes ello fue
una medida dilatoria “cuando digo digo
no digo nada” (y si lo afirman lo desmiento),
parece ser el manotón de ahogado de quien juega su
puesto desde mañana lunes en los resultados ya
esperados por el campo de no modificar la soberbia
que Néstor Kirchner impuso a su segundo mandato.
Los que vivimos el acontecer del “día a día”
no precisamos quizás que se está escribiendo una
importante fase en los 198 años de historia de
nuestra Patria.
El minuto a minuto, las incertidumbres y
las traiciones oficiales serán estudiadas en poco
tiempo a través de los libros sobre la conducta
desarrollada por un gobierno prepotente y hegemónico
que desperdició la mejor etapa en los términos del
intercambio comerciales que hayamos sabido tener.
No quisieron o no supieron, pero sí
pudieron abrir la Argentina al mundo civilizado.
Castigaron la producción alimentaria que reclama el
mundo. Desalentaron las inversiones reproductivas
para que un nuevo granero del mundo no perdiera
mercados como lo hizo con Brasil y nuestro hermano
Uruguay.
Ante el dislate, no realizaron las obras públicas
necesarias para mejorar caminos, sistemas de riego,
centrales hidroeléctricas ni solucionaron –en cinco
años- la crisis energética ya instalada en el país.
Dependemos del gas de un país que va camino a la
secesión como Bolivia y de los bonos secundarios que
sigue negociando el dictador Chávez con grandes
beneficios para engrosar sus arcas.
Este racconto tiene su punto de inflexión el día de
hoy.
Mientras intendentes prontuariados del conurbano
pagan $200.- por persona más alojamiento para
trasladar relleno humano a Salta, en Rosario el
pueblo todo se moviliza en un hecho histórico sin
precedentes. El Monumento a la Bandera será este 25
de mayo escenario del
segundo Cabildo Abierto de nuestra historia.
Bajo la justa reivindicación de nuestro campo el
pueblo argentino sumido en el hartazgo les perdió el
miedo a los matones a sueldo que nos quieren correr
de las plazas. La burguesía pancista
dejó de serlo el 25 de marzo –hace hoy dos
meses- cuando espontáneamente estalló el
cacerolazo en defensa de una causa ajena. Esto es lo
importante: el campo fue la mecha
disparadora que necesitaba la gente para sentirse
como integrante de una Nación.
El defender derechos ajenos contra un
régimen despótico y continuo abusador de las
libertades republicanas marcó el principio del fin
de esta lamentable historia de resentimiento que
comenzó a escribirse hace hoy cinco años.
No es un acto opositor porque la atomizada oposición
sería incapaz de convocarlo. Es una pueblada cívica
sin banderías políticas que nos hará sentir a muchos
de nosotros el orgullo de la lucha de la libertad.
No es un 25 de mayo más, como el que vivíamos en
nuestra niñez en las escuelas.
No nos pusimos la escarapela por costumbre.
Esta vez el pueblo se volvió a autoconvocar como
hace 198 años y nadie puede hacerse acreedor de esta
FIESTA CIVICA.
Simplemente porque es de TODOS NOSOTROS que decimos
BASTA a la DIKTACRACIA.
Las distorsiones de una economía de fórceps dominada
por subsidios cruzados sólo podía conducir al
descontrol inflacionario, impensado el día en que
Néstor Kirchner asumió por primera vez la
presidencia.
Las clases medias y bajas padecen en la dilución
monetaria de sus ingresos lo que nos habíamos
olvidado desde el nacimiento de la convertibilidad.
La desconfianza en la macroeconomía llevó otra vez
al público minorista a cobijarse en moneda fuerte,
aunque debilitada en el mundo.
Esa pérdida de confiabilidad en el segundo
kirchnerato tuvo rápido impacto en las encuestas de
opinión. La Reina
Cristina reina pero no gobierna. Y lo que
es peor : desgobierna en políticas de
Estado y sólo impone su desesperación e impotencia
de su abrupta caída en la confianza popular a través
de imperativos gritos histéricos.
La respuesta de la sociedad nos enseña día a día
nuestra propia maduración.
Ayer, en su homilía del Corpus Christi, el Cardenal
Primado de la Argentina, Monseñor Jorge Bergoglio,
pidió a los feligreses y al pueblo todo liberarse de
los “mercachifles” que por pocas monedas abusan de
la desesperación de los desposeídos, la prostitución
infantil; el consumo del paco y por ende, el manejo
político de las miserias ajenas. ¿Están
dispuestos a defender vuestra propia libertad?.
La respuesta de la gente fue unánime.
“Luchen por su libertad. No se dejen
engañar” predicó Monseñor Bergoglio.
En eso estamos los argentinos de todos los credos.
En escribir la historia sin darnos cuenta de
este segundo histórico 25 de mayo de 2008.
Esta vez Rosario será la cuna de nuestra
libertad republicana y democrática, cada día más
cercana.
Humberto Bonanata
Buenos Aires, Mayo 25 de 2008 (Día de la Segunda
Gesta Histórica)
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