El distrito de
Parque Patricios
En este barrio
porteño se instalaron 53 empresas del
rubro que llevan invertidos más de 40
millones de pesos
Foto:
Miguel Acevedo Riú
Sur de la
ciudad. El barrio siglos atrás conocido
como Corrales o Corrales Viejos, de Las
Latas y de Las Ranas, transita hoy un
profundo cambio. Parque Patricios está
renovando su fisonomía, dejando atrás
los antiguos y abandonados galpones,
fábricas y depósitos, y cambiándolos por
edificios de oficinas o nuevas plantas
fabriles.
La puesta en marcha del Distrito
Tecnológico, impulsado por el GCBA,
ayudó con la revalorización del barrio
que se encontraba postergado. En las 200
hectáreas que lo conforman se encuentran
radicadas 53 empresas, de las cuales 20
entraron en actividad. "El resto está en
obra o instalándose. Todo se logró en un
año, ya que la ley se reglamentó a
mediados de junio de 2009. A este ritmo
esperamos contar con 70 empresas a fines
de 2010", dice Damián Specter, director
general de Promoción de Inversiones del
Ministerio de Desarrollo Económico
porteño.
Se estima que hasta ahora el monto
invertido en el distrito por las
distintas empresas supera los 40
millones de pesos, y se espera que para
fines de 2012 sean cerca de 210
millones, según datos del Ministerio de
Desarrollo Económico porteño.
Este importante incremento de la demanda
provocado por las empresas tecnológicas
resulta evidente al observar los precios
de los terrenos, que se encontraban muy
retraídos respecto de otros barrios de
la ciudad.
"Los valores todavía están por debajo de
los de Boedo o Almagro, aunque hayan
subido en el último tiempo. La
incidencia en el terreno está en los 250
dólares por m2, cuando antes se
encontraba en los 100", comenta Oscar
Puebla, titular de Puebla Inmobiliaria,
firma que opera en el Distrito
Tecnológico.
Por otro lado, para el alquiler de una
oficina nueva, el precio ronda entre los
10 y 15 dólares por m2, mientras que
para la venta entre los 1000 y 1600
dólares por m2.
Otro tema importante es el espacio que
demanda cada empresa, ya que ahí se
instalan grandes firmas como TATA (con
11.200 m2), o pequeñas como IBC
Argentina (con 70 m2). Specter detalla
al respecto: "Sólo el 19% de las
empresas requiere más de 2000 m2, es
decir, prevalecen las pequeñas y
medianas empresas, otra característica
de la industria TIC local".
Una tendencia que se observa es que el
54,7% de las compañías se volcó a
comprar los inmuebles. En este sentido
se pueden encontrar dos opciones: los
inversores que construyen para la venta
o alquiler y los que construyen su
propio edificio.
Tal es el caso del Banco Ciudad, que
acaba de anunciar al ganador del
proyecto para la construcción de la que
será su nueva casa matriz, la cual
estará en el Distrito Tecnológico.
Entre las calles Uspallata, Iguazú, Los
Patos y Atuel, el nuevo edificio tendrá
una superficie aproximada de 31.100 m2,
y se estima que esté terminado dentro de
dos años, momento en el que se
encontrará en funcionamiento la estación
Parque Patricios de la línea H de
subtes.
La construcción, que unificará ocho
áreas del banco que hoy se encuentran
dispersas, requerirá una inversión
estimada en los 180 millones de pesos,
pudiendo llegar a sumarse un 30% más en
caso de ser necesario.
"Con esta obra, la inversión más
importante en cartera en el barrio de
Parque Patricios, se producirá un
impulso significativo en el desarrollo
económico y en la recuperación de los
valores inmobiliarios. Esto es así
porque el proyecto implicará un respeto
al entorno de la zona e irá acompañado
de inversiones que mejorarán al barrio
en su espacio público y su seguridad",
destaca Federico Sturzenegger,
presidente del Banco Ciudad de Buenos
Aires.
Por otro lado, se proyecta que este
nuevo edificio tenga un impacto positivo
en el barrio, ya que colaborará con el
desarrollo social y económico del lugar.
Se estima que impulsará una fuerte
revalorización en la zona sur de la
ciudad, equilibrándola con el sector
norte, y alcanzará también a todas las
propiedades y los negocios de la zona.
"Con los planes y las propuestas que se
están elaborando desde el consorcio de
empresas del Distrito Tecnológico se
está demostrando que la iniciativa de
los privados junto con el apoyo del GCBA
permite ver la concreción de este
proyecto a largo plazo", afirma Specter.
Se destaca que gracias a la ley de
protección urbana, todos los desarrollos
y las construcciones deben mantener la
armonía arquitectónica del barrio, por
lo cual no está permitida la
construcción de torres.
"Sobre la avenida Caseros hay una
construcción neoclásica que sin esta ley
se hubiera convertido en una torre, pero
ahora se va a reciclar. Otro caso es el
de La Rioja entre Rondeau y Cátulo
Castillo, donde inauguramos un edificio
de oficinas totalmente reciclado. Se
debe trabajar en proyectos de
conservación", detalla Puebla.
Apertura de posibilidades
Junto con las empresas, en su mayoría
relacionadas con la industria del
software, seguidas por las de hardware y
las punto.com, también los empleados se
suman a la cotidianidad del barrio.
Si bien cuenta con buenos medios de
transporte, que está cerca del Centro y
que ofrece una buena infraestructura en
telecomunicaciones, todavía presenta
fallas que deberán solucionarse.
El traslado de los puestos de trabajo de
estas empresas de otros puntos de la
ciudad a Parque Patricios, que se espera
que en total sea de 30.000, se evidencia
por la demanda de servicios que no
llegan a cubrir los negocios comerciales
de la zona. Esto presenta una
oportunidad debido a la mayor demanda
que hay y que se incrementará de en
diferentes rubros, como casas de comida,
librerías, quioscos, restaurantes,
indumentaria, farmacias y demás.
Azalía
Rivero Pomarino
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