|
El Túnel
del Tiempo Cacerolas
2008
17/07/2008
Cristina
Kirtchner, presidente de los argentinos en
pleno mandato había decidido vaya a saber
porque aumentar las retenciones
agropecuarias vigentes para algunos
productos, específicamente la soja,
llegando a niveles de abuso e incautación,
en cuentas simples y sin demasiada
explicación decían los chacareros
entrevistados por la prensa que la
intención era quedarse el gobierno con 80%
de cada 100.
La primer maniobra, comunicada por el
ministro de economía M Lousteau, un joven muy joven
para el puesto decían todos .... fue
solamente eso - comunicar la suba de las
retenciones sin dar ninguna explicación
que pudiera cerrar las bocas de los
productores, que se miraban ente ellos y
se preguntaban ... porqué?
Ahí nomás la gente de campo se manifestó
abiertamente lanzándose a las rutas y
cortando el paso a todo vehículo de carga,
esta medida de los chacareros
auto-convocados fue modificada con el
correr de los días logrando un carácter
selectivo que a modo de filtro iba dejando
a Buenos Aires poco a poco sin
suministros, lo que ciertamente al
gobierno de la trilogía F le alteraba
realmente los nervios.
La prensa alborotada mostraba como se
"tiraban" frutas a la vera de la ruta,
leche o algo blanco desde camiones tanque
a las zanjas de banquina, y se mostraban
algún que otro cadáver de animal
adjudicando el deceso a los pastizales
incendiados en la isla Talavera ...
Capital Federal se lleno de humo y algunos
pensaban en un ataque con armas químicas,
los hospitales se veían desbordados por
pacientes que asistían buscando una
solución a la picazón de garguero, y otros
"buscando un lugar donde morir" también
iban a hospitales públicos declarándose
alérgicos al humo. El presidente del
partido "reinante", que también es esposo
de la presidente, y además fue presidente
en el período anterior, conocido en la
jerga popular como "Lupín", "pingüino",
"primer ministro", y otros apodos que
refieren a su madre (chilena), mientras
tanto utilizaba la cadena nacional para
defenderse de los ataques de (según
H.Bonafini) estos terroristas. Casi al
mismo tiempo la presidente utilizaba la
cadena nacional para dedicarse a acomodar
los micrófonos permanentemente, hacerse la
Barbie guerrera y decir que el gobierno no
negociaba con nadie.
Entre estos "dimes y diretes" apareció en
Fernandez "duro", el del bigote poblado,
el iracundo, que en la cartera anterior
había sido responsable de Interior .....
Animal, que dijo: "la presidenta esta para
gobernar y es lo que va a hacer sin pedir
permiso a nadie para tomar medidas ....
etc" o algo parecido.
Néstor(Lupín) trataba de respaldar sus
discursos con la presencia de DÈlía,
mandando su troupe a la plaza el día que
gente común, como uno, colmó el predio
reclamando por la no modificación de las
retenciones y que terminaron agredidos por
la turba de asalariados sin presentismo
también conocidos como beneficiarios del
"plan trabajar" o piqueteros a sueldo. Se
recuerda ese día por las declaraciones del
dirigente de la horda que dijo "odio a la
puta oligarquía"(el pibe es de laferrere).
Mientras tanto todo este lío, la gente
seguía incrementando su disgusto con la
altanera postura de la primer mandataria,
por lo cual los cortes en las rutas tenían
cada vez más adeptos. Lo mismo pasó con la
mayoría de los habitantes urbanos de
Buenos Aires menos, claro está, los
asalariados piqueteros.
De buenas a primeras Castells, un
piquetero (CCC), se pronuncia a favor del
campo y ahí el mapa toma otras
dimensiones, porque DÈlía necesariamente
tenía que odiar tan intensamente a estos
piqueteros, que en sus inicios estuvieron
juntos, como a la puta oligarquía.
Los pibes del MAS quisieron anotarse, los
de quebracho, para variar, estaban en
contra de todos, y Cobos, vicepresidente
de la república charlaba con algunos
gobernadores y la iglesia católica.
A todo esto, y desde un principio ... la
voz del "melli" Alfredo
DeAngelis (dirigente agrario de la
provincia de Entre Rios) se oía cada vez más. Y fue
por todo esto que acaban de leer que la
presidente tuvo que mitigar su soberbia,
tuvo que llevar las cosas al congreso que
para eso está, y someter a voto la
decisión sobre el ajuste de las
retenciones. Como era de esperarse, los
ambiciosos diputados de la nación pasaron
por ventanilla para llevarse promesas u
otras cosas y votaron como se los había
pedido el presidente del partido
justicialista, aunque " a mi me gusta
decir peronista" dijera la presidente. La
cosa pasó a senado y ahí pese a las
amenazas publicadas en La Nación si acaso
no votaban como ellos esperaban al grueso
de los senadores .... el que desempató fue
el vicepresidente Cobos, a quién le
importa más el destino de su país que sus
propios miedos.
A pesar de las premoniciones, Cobos sigue
siendo vicepresidente de la república y la
administración central de Argentina fue
llamada a ocupar su lugar. La presidente
de Argentina sigue quejándose de no ser
comprendida y su marido deberá llamarse a
silencio.
Todavía tenemos esperanzas en un nuevo
país.
|